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Aclaraciones sobre el circuito interior

Letras Desnudas

Mario Caballero

Siguen las manifestaciones en contra del Circuito Interior “Chiapas de Corazón”. Estos días nos enteramos que un juez federal emitió un Amparo Provisional que –dicen- suspenderá la obra, y los opositores de este proyecto lo celebran. ¿Pero de cuándo acá frenar el desarrollo es un triunfo?

No niego que en la oposición contra este importante proyecto de infraestructura haya verdaderos ambientalistas que muestran su preocupación por el derribo de árboles necesario para la realización de la obra, pero son los pocos. Muy pocos en realidad.

En su mayoría son gente achuchada por varios actores políticos, entre ellos un empresario gasolinero, que en otros tiempos, o mejor dicho, que con los pasados gobiernos estuvieron coludidos para saquear los recursos del estado, vía obra pública, y enriquecerse al amparo del poder. Y como ahora no obtienen beneficios políticos y económicos, respingan con la peregrina idea de que este proyecto afectará el ecosistema.

Palabras más palabras menos, crearon una patraña proambientalista para promover sus propios intereses y no los de la sociedad. Eso se llama oportunismo.

Pero lo verdaderamente pertinente en toda esta polémica es que los tuxtlecos y chiapanecos no se dejen engañar. No hay tal ecocidio, tal como lo afirman las supuestas organizaciones ambientalistas.

ARGUMENTOS INCREÍBLES

Fíjese usted. Dicen estos grupos que la construcción del Circuito Interior dañará el ambiente de Tuxtla Gutiérrez durante los próximos 20 o 50 años. ¿De dónde sacaron el cálculo? ¿Y cómo es que lo obtuvieron en tan corto tiempo?

Pero la mentira no se detiene ahí. Agregan que el derribo de 485 árboles de los parques Caña Hueca, Joyyo Mayu y Tuchtlán dejará sin hábitat a 144 especies de aves, que según representa el 21 por ciento de las 689 especies conocidas en Chiapas.

Sostienen, además, que estos parques son utilizados por éstas y otras especies animales para su reproducción, a la vez que les sirve de corredor o paso intermedio entre el parque nacional Cañón del Sumidero, el Cerro Mactumactzá y la Reserva Ecológica El Zapotal, donde también se reproducen e invernan.

Agregan que por el derribo de estos árboles, sustituirlos requerirá un periodo de por lo menos 30 años para que se vuelva a generar la misma cantidad de carbono que estos les proveen actualmente a la ciudad.

En fin, para estos “ambientalistas” (entiéndanse las comillas) la obra del Circuito Interior representa un proyecto criminal de devastación al medioambiente, al que califican como corrupto, inviable e innecesario.

Pero que se engañe el que quiera dejarse engañar. Para empezar, los datos los sacaron sabe Dios dónde. Por consiguiente, hicieron un uso falso de la información. Es decir, están desinformando y confundiendo a la sociedad capitalina para generar un malestar contra las autoridades. Y, para acabar, repito que detrás de la oposición a la obra hay transparentes intereses políticos y económicos de gente con un pasado turbio a la que no le importa el bienestar de los tuxtlecos y menos todavía el medioambiente. Prueba de ello es su participación en obras inservibles y corruptas.

ACLARACIONES

Hablemos claro. El Circuito Interior “Chiapas de Corazón” es un proyecto necesario que mejorará la movilidad vehicular de la zona metropolitana. Dígame si no con los casi 375 mil automóviles que según datos del INEGI circulan cinco días a la semana en Tuxtla Gutiérrez, se requiere de vialidades eficientes que desahoguen el tránsito, especialmente en la zona donde se pretende construir esta obra que en distintas horas del día se producen enormes y caóticos embotellamientos.

Sólo el que carga el saco sabe lo que pesa, señala el refrán. Los que vivimos en la capital sabemos que Tuxtla presenta graves problemas de tránsito vehicular debido a que fue construida sin ninguna planeación, amén que en los últimos 30 años el crecimiento poblacional fue inmenso.

Pero hablando claro, este proyecto sí fue oportunamente planeado. Se basa en estudios de movilidad sobre aforos peatonales y vehiculares, ingeniería de tránsito, diagnóstico urbano a nivel metropolitano, entre otras investigaciones que cumplen con las normatividades viales vigentes. Y, por supuesto, cuenta con un análisis de impacto ambiental.

Sólo con esto se cae la farsa de los detractores del Circuito Interior que afirman que es una obra mal planeada.

Con respecto al derribo de los 485 árboles, es pertinente aclarar que de ellos serán trasplantados 98 y que 254 están enfermos o en mal estado, que necesitan removerse con o sin proyecto de por medio. Es más, por cada árbol afectado se plantarán tres. Y el árbol considerado patrimonio municipal se preservará.

Por si fuera poco, otros mil 482 árboles serán entregados bajo el programa de restitución de conformidad con el permiso otorgado por el Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez.

¿Sabe qué? Ningún árbol de los parques Caña Hueca, Joyyo Mayu y Tuchtlán será afectado. No se tocarán.

A la sazón, ¿dónde está el supuesto ecocidio y daño ambiental? No lo hay. Todo ha sido un embuste por parte de los pseudo ambientalistas que quieren arrimar agua a su molino. Y ocultan intencionalmente que una vez concluida la construcción se ahorrará tiempo de traslado, combustible y se reducirán las emisiones de efecto invernadero.

¿Y QUÉ CON EL FAMOSO AMPARO?

Hay que recalcarlo, los intereses políticos de unos cuantos son los que promueven la oposición a la realización del proyecto.

Y estos mismos intereses son los que incitaron a que un juez federal emitiera el famoso Amparo Provisional, que no detiene la obra, sino que únicamente solicita por parte de las autoridades al frente del proyecto que documenten cuáles y cuántos árboles sufrirán afectaciones. Eso es todo.

De tal modo, la construcción se llevará a cabo conforme a lo planeado y sin contratiempos. Y con el respaldo de empresarios, colegios profesionales y, especialmente, la sociedad.

BENEFICIOS

Por otra parte, los beneficios.

Si por un lado el Circuito Interior mejorará la movilidad vehicular de esta gran metrópoli que necesita obras de esta envergadura y propósitos; por el otro, su sola ejecución contribuirá a fomentar la economía de la ciudad y el estado, ya que para su realización se invertirán 2 mil 300 millones de pesos. Modernidad, crecimiento y desarrollo económico es lo que implica este proyecto.

También es mentira que se afectarán los comercios de la zona, donde está prácticamente muerto. Todo lo contrario, desde su iniciación reactivará la actividad económica, fortalecerá a los negocios que en otros tiempos no fueron atendidos por el gobierno y se generarán cientos de empleos directos e indirectos.

Las ciudades más vanguardistas del país tienen este tipo de infraestructura vial, y ésta que iniciará a la altura del boulevard Belisario Domínguez, pasando sobre el icónico Reloj Floral y terminando en el crucero Las Américas, logrará conectar el libramiento sur con el norte, enlazando el boulevard Los Laguitos con un tercer piso.

Además, contará con pasos peatonales accesibles e inclusivos, áreas verdes y ciclovía.

En resumen, no nos dejemos engañar por políticos perversos y falsos ambientalistas.

@_MarioCaballero

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1 Comentario

  • German 3 de abril de 2023

    Excelente comentario, hágan eco y viral ésta información, somo MAS los Tuxtlecos que NO andamos en mitotes baratos y que SI APOYAMOS Y NECESITAMOS EL CIRCUITO INTERIOR, por favor entrevisten al secretario de obras púlblicas y sigan publicando información que dé certeza y confianza a la MAYORIA de la realización de la obra 🙏🇲🇽👏👍

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