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Puntos Fiscales

José Luis León Robles                                      

dj_drdead@hotmail.com

Muy buenos días distinguidos lectores, el día de hoy estaremos hablando del tema discrepancia fiscal en las personas físicas, y es que pareciera que muchas personas no pareciera preocuparse ni entender en que consiste la discrepancia fiscal, el solo hecho de que tengan acceso a una línea de crédito mediante tarjeta de crédito bancaria o el tener una cuenta personal y aprender a manejar la plataforma de pago de una institución bancaria radica en caer en un exceso de confianza de realizar operaciones raras, y fuera del marco legal tributario en relación al no pago o pago mas o menos de sus impuestos federales a que esta sujeto. Por otra parte pareciera que este término data en los últimos años, pero no es así mi distinguido lector, toda vez que la detección de las discrepancia fiscales según en archivos y registros hacendarios que han dado a conocer como parte de la historia tributaria en México, nace en el año de 1978, por cierto año de mi nacimiento, a lo que a la fecha al día de hoy son 45 años de historia, esto se encuentra regulado con la publicación de la ley del impuesto sobre la renta,  la cual establece que, de existir una incongruencia entre el monto de las erogaciones y los ingresos del contribuyente, las autoridades lo considerarán como discrepancia. Entonces en términos del Derecho fiscal se dice que las autoridades se dan a la tarea de contrastar la declaración del contribuyente (llamado salvo prueba en contrario) y de comprobar la existencia de una discrepancia fiscal, determinando así el monto de los ingresos que están siendo omitidos. De acuerdo con la ley, una discrepancia fiscal es cuando las erogaciones, en este caso los gastos, adquisición de bienes, compras, inversiones y depósitos bancarios que realiza el contribuyente, son superiores a los ingresos que presenta en su declaración anual, esto refleja en el sistema de la autoridad tributaria que el contribuyente está pagando menos Impuesto Sobre la Renta (ISR) de lo que debería, en esos casos, las autoridades podrían iniciar un proceso administrativo, o lo que comúnmente conocemos como el inicio de una revisión o auditoría en materia fiscal, por lo tanto, una discrepancia fiscal es un tema muy delicado y que hay que evitar a toda costa, pues al considerarse como ingresos no declarados por parte de las autoridades, es posible ser acreedor a sanciones, hasta este punto quiero hacer un paréntesis, esta mala cultura tributaria se deriva primero del propio contribuyente de no enterar bien sus impuestos, dejando de declarar ingresos para efectos fiscales, y por otra parte de los malos asesores en materia contable y fiscal, por lo que en algún momento si toca a la puerta un contador que promete hacerle bajar sus pagos de impuestos, o son de los barateros con tal de ofrecerle el servicio, tenga usted mucho cuidado, es como por ejemplo los llamados tacos de 5 pesos que venden afuera del mercado y los de 20 pesos de un lugar establecido, la diferencia radica en la calidad e higiene de los tacos, lo mismo pasa con colegas urgidos de ofrecer sus servicios y que sean beneficiados en la contratación. Esta información que, aunque usted no lo proporcione, no se preocupe que su institución financiera lo va a presentar por usted, realizando mediante su sistema sofisticado de software con que cuenta la autoridad hacendaria realizar el cálculo de las erogaciones de una persona física, tomando en consideración varios factores, como gastos, depósitos a cuentas bancarias, compras con tarjetas de crédito, inversiones, así como premios, donativos y préstamos que lleguen a superar los 600,000 pesos. Este tipo de movimientos que realiza el ciudadano común y corriente como usted o como yo se dispara en el mal llamado buen fin que es en los últimos días del mes de noviembre, y para seguir motivando a ese descontrol financiero fiscal la secretaria de hacienda ha ido implementando con ayuda de las instituciones financieras el término que pagues todo con tu tarjeta de crédito y puedes ganar que el propio banco pague tus deudas. Así que mucho ojo con esa mala cultura tributaria y de los contadores barateros. Sin más por el momento y si el creador nos lo permite, nos estaremos leyendo la siguiente semana en esta su columna

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