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Puntos Fiscales

José Luis León Robles                                      

dj_drdead@hotmail.com

Muy buenos días distinguidos lectores, el tema del día de hoy se enfocará a la hambruna mundial, derivado precisamente de los conflictos, el cambio climático y la COVID-19 agravaron una emergencia existente, poniendo en peligro el futuro de millones de familias y niños a nivel mundial en donde México no es la excepción. El comercio internacional se vio interrumpido en ese lapso de tiempo y sancionado, deteniendo el flujo de alimentos y recursos vitales en todo el mundo. Sin alimentos ni fertilizantes, las tiendas estuvieron casi vacías, los precios se dispararon, las cosechas se vieron amenazadas y la inseguridad alimentaria aumentó. Una consecuencia importante de la hambruna es la ya descrita inanición en el que tiene manifestaciones nutricionales, psicológicas y de salud. El avance de una hambruna a menudo se estima por cifras de muertes por inanición, pero éstas, más que una medida de la gravedad de las condiciones que causan la hambruna, son un reflejo de cómo las autoridades han afrontado la hambruna. Además de la alteración social, movimientos de población y algunas veces disturbios civiles, las consecuencias graves que siguen a la falta de alimentos en las hambrunas son las epidemias o el aumento de las tasas y gravedad de las enfermedades infecciosas. Y es que por ejemplo en nuestro país en comunidades de extrema pobreza se logra percibir algún tipo de hambruna. El incremento de las enfermedades transmisibles y otras infecciones (incluyendo enfermedades parasitarias como la malaria o gusanos intestinales) se debe generalmente a una disminución por efectos de la malnutrición de la capacidad del individuo para combatir las infecciones. Otros factores pueden incluir una mayor exposición a las infecciones debido al hacinamiento en los campos de refugiados, falla en el suministro de agua y saneamiento, falta de vacunación para el sarampión y otras enfermedades, y viviendas paupérrimas. Las hambrunas frecuentemente ocasionan un gran aumento de las carencias de micronutrientes, han estado marcadas por un aumento en la tasa de anemia nutricional, xeroftalmia y arriboflavinosis, al igual que brotes de pelagra y escorbuto en poblaciones donde no se había sufrido de dichas enfermedades carenciales. Las lecciones que se deben aprender son que la ayuda alimentaria debe ir más allá de suministrar sólo suficientes calorías o energía; además debe incluir suficientes micronutrientes (vitaminas y minerales) acompañarse de inmunizaciones, adecuado suministro de agua y saneamiento. Y este es un problema de salud pública de todos los países, donde México ha estado combatiendo la hambruna y pobreza extrema con diversos programas sociales. Por ejemplo, en el campo agrícola donde han existido temporadas de mucha sequía que afectan a la economía de un sector muy olvidado en los últimos años y que, si bien no se pueden prevenir los desastres naturales y las sequías, pero sí prevenir para que estas situaciones no se conviertan en futuras hambrunas. Por supuesto, la medida preventiva final es tener una economía diversificada y un sector agrícola y alimentario bien desarrollado como se quiere en nuestro país. Un ejemplo de ello es en la India donde ocurrió una grave sequía en 1967, y, sin embargo, el país tuvo la capacidad de prevenir la hambruna debido a su espectacular progreso en la producción de alimentos básicos, gracias a la adopción de nuevas tecnologías de agricultura, conjuntamente con una efectiva reserva de alimentos y un plan para el manejo de desastres. No solo debemos esperar que el gobierno haga la mayor parte para combatir el rezago alimentario, nosotros debemos aportar desde nuestra trinchera ideas, pero sobre todo cuidar nuestros recursos naturales. Espero este tema haya sido de su interés y si el creador nos lo permite nos estaremos leyendo la siguiente semana.

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